martes, 29 de abril de 2014

Shock hipovolemico


Shock hipovolemico
 (SOLO SE DIAGNOSTICA LO QUE SE CONOCE Y SOLO SE MEDICA LO QUE SE DIAGNOSTICA)

Definamos estimados Alumnos

El término shock se utiliza para describir una situación médica en la cual los órganos y tejidos del organismo no reciben un aporte suficiente de oxígeno y nutrientes, ello conlleva a una muerte progresiva de las células y a un fallo en la función de los diferentes órganos que puede abocar a la muerte.

Esta falta de aporte se produce básicamente debido a que la cantidad de sangre que llega a los tejidos es insuficiente por un mal funcionamiento del corazón (shock cardiogénico), por una pérdida de líquidos corporales (shock hipovolémico) o por una infección grave (shock séptico). Así, el shock hipovolémico es un tipo de shock que se produce como resultado de una pérdida rápida e importante de fluidos corporales.

Cómo se produce

La volemia es el porcentaje total de sangre de un individuo. A su vez la sangre se halla constituida por una porción líquida llamada plasma (55%) y otra formada por células (glóbulos rojos principalmente). El mayor porcentaje de la volemia está representado por agua.

Ante pequeñas disminuciones de volemia (<15%) el organismo tiene mecanismos de compensación (aumento de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca) que permiten que el corazón continúe bombeando sangre normalmente y asegurando los nutrientes adecuados. Cuando se producen pérdidas más importantes (como una hemorragia abundante) y especialmente si se producen de forma rápida, el organismo pierde esta capacidad de compensación o ésta no es suficiente entrando en situación de shock.

Las causas principales de shock hipovolémico incluyen:

·     Pérdida importante de sangre (shock hemorrágico). Hemorragias externas (por ejemplo, debidas a traumatismos) o hemorragias internas (como un sangrado gástrico por una úlcera de estómago).

·     Pérdida de agua y electrolitos (sodio y potasio): vómitos y diarreas importantes.

·     Pérdida de plasma: quemaduras.

Síntomas

La deshidratación causada por la pérdida de líquidos del organismo se refleja en una serie de síntomas:

·     Respiración rápida

·     Palpitaciones por aumento de la frecuencia cardiaca

·     Confusión y mareos por alteración del nivel de conciencia

·     Frialdad y palidez de la piel

·     Sequedad de mucosas (lengua y ojos secos)

·     Debilidad generalizada y malestar por disminución de la presión arterial

·     Disminución de la diuresis

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la historia clínica y los signos que el paciente presenta y que incluyen:

·     Frecuencia cardiaca alta: taquicardia

·     Frecuencia respiratoria alta: taquipnea

·     Hipotensión arterial.

·     Oliguria: disminución del volumen de orina emitido

El examen físico permite detectar estas alteraciones y el interrogatorio médico averiguar las posibles causas de shock.

Otras exploraciones complementarias útiles son:

·     Analítica (hemograma y bioquímica) que permite determinar la pérdida de sangre, plasma y electrolitos (sodio y potasio).

·     Pruebas de imagen como ecografías, TAC (tomografía axial computarizada) y RM (resonancia magnética). Especialmente útiles en aquellos casos en los que existan hemorragias internas o lesiones de órganos.

Analítica (hemograma y bioquímica) que permite determinar la pérdida de sangre, plasma y electrolitos (sodio y potasio).

Tratamiento

La precocidad en el tratamiento es fundamental para mejorar el pronóstico y la resolución del shock hipovolémico.

·     Medidas extrahospitalarias:

oEs una situación urgente por tanto se ha de solicitar ayuda médica inmediata.

oSe debe mantener al paciente cómodo y arropado

oAcostarlo elevando unos 30º los pies para facilitar el aporte de sangre al cerebro y parte superior del cuerpo.

·     Medidas hospitalarias: Una vez en el hospital, debido a que el problema fundamental es la pérdida de fluidos, el tratamiento se basa en el aporte de sangre y líquidos que el paciente ha perdido.

oReposición de volumen mediante la administración de sangre y/o fluidos por vía intravenosa. Se pueden administrar soluciones líquidas tipo cristaloides o coloides.

oEn ocasiones el aporte de líquidos no es suficiente para mantener una presión arterial suficiente que permita que la sangre llegue a los tejidos y es necesario además el uso de otros fármacos por vía intravenosa. Los más utilizados son la dopamina y la norepinefrina.

oTratamiento específico de la causa que lo provoca: heridas, traumatismos, rotura de órganos, quemaduras, etc. Así se puede requerir por ejemplo tratamiento quirúrgico y antibióticos, entre otros.

·     Otras medidas denominadas de soporte van dirigidas a mantener las constantes vitales del paciente:

oAdministración de oxígeno

oControl de las constantes: presión arterial, frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria y saturación de oxígeno. Para ello se utilizan aparatos específicos denominados monitores

oControl de la diuresis. Uno de los indicadores de que el paciente está recuperándose y el aporte de líquidos es adecuado es la recuperación de la emisión de orina. Requiere la colocación de una sonda vesical

Bullying Acciones y Prevencion


Hay 3 tipos de acciones a desarrollar respecto del Bullying

PREVENCIÓN

Medidas que se aplican antes de que el problema se presente

DETECCIÓN
Para reconocer los signos que identifican la situación
INTERVENCIÓN
Para solucionar un conflicto ya presente
El hostigamiento escolar se inicia en situaciones puntuales y casi imperceptibles para los padres y los docentes. Cuando se hace evidente, el hostigado ha sufrido ya por un tiempo prolongado el sufrimiento y las consecuencias que trae aparejada esta situación.
Indicadores de que un chico puede estar siendo hostigado

• Empieza a faltar a clase en forma continua

• Sale solo de la clase frecuentemente

• Le da vergüenza o se pone muy nervioso al intervenir en clase

• Sus compañeros se rien de él cuando participa

• Se aísla, prefiere trabajar solo

• Casi siempre llega con el tiempo justo y evita encontrarse con los compañeros

• Sale, frecuentemente, él primero de la clase

• Pide ir al baño en hora de clase habitualmente (no quiere ir en el recreo)

• No quiere ir a las clases de educación física

• No participa de salidas extraescolares

Indicadores de que un chico puede ser hostigador

• Disfruta riéndose de sus compañeros cuando participan en clase

• Infringe habitualmente las reglas

• Se muestra rebelde, desafiante

• Busca ser el centro de atención (payaso, gracioso del grado)

• Evade responsabilidades

• Se muestra prepotente y poco reflexivo

• Impone su punto de vista y siempre quiere tener razón

• Se muestra dominante en las relaciones con sus iguales

• Se jacta de sus acciones

• Busca la complicidad de los demás y quiere que le festejen sus “gracias”

• No pide disculpas

Pautas de actuación para los docentes

Si se confirma que un alumno está siendo víctima de hostigamiento:

• Hablar con el hostigado para determinar el grado de agresión

• Hablar con el agresor sin confrontar

• Comunicar la situación al gabinete, tutor-orientador-coordinador

• Decidir medidas disciplinarias

• Reunión con los padres (de ambos). Derivación. Plan de trabajo.

No es aconsejable hablar con hostigado y hostigador juntos. El bullying no es un conflicto, es un abuso. En un conflicto, ambos tienen que ceder. En un abuso, no.

Si confirmamos que en un grupo existe hostigamiento debemos actuar con rapidez y firmeza. Hay diferentes maneras de encarar la situación, diferentes técnicas de trabajo con los chicos y con los adultos. Pero es importante adoptar MEDIDAS DE URGENCIA con las cuales estén comprometidos todos los miembros de la comunidad educativa.

Medidas para proteger al alumno/a que ha sido agredido/a

Incremento de la vigilancia en los lugares donde se producen las agresiones.

Medidas disciplinarias para el agresor/es

Información a las familias

El tutor y/o equipo directivo realizará una entrevista individual con cada una de las familias del alumnado implicado garantizando la confidencialidad de la información.

Se informará a todo el personal de la escuela:

La diferencia entre cargadas ocasionales y hostigamiento.

La extensión del hostigamiento entre los alumnos.

Las partes y los mecanismos psicológicos implicadas en este tipo de abuso de poder.

Enseñemos a los chicos a evitar la mentalidad del camino fácil, con la que todo parece conseguirse de manera inmediata, mediante el castigo, el miedo y el uso de la fuerza.

Ocuparnos del bullying implica tener objetivos a largo plazo y trabajar permanentemente para alcanzarlos.

 

Prof. Dr. EDUARDO DI RICCI
MN 39024
EDIRICCI@YAHOO.ES

Sindrome del Burnout


El Burnout es un síndrome que aparece como consecuencia de un estrés laboral intenso y prolongado, específicamente cuando las exigencias laborales exceden la capacidad de respuesta de una persona. Quienes lo padecen se sienten agotados, cansados y desgastados emocionalmente. De ahí la expresión de estar “quemado”.

Según el psicoanalista Herbert J. Freudenberger, quien concibió en 1974 el término por el que hoy conocemos a esta condición, Burnout es “la extinción de la motivación o incentivo, especialmente cuando las expectativas puestas en un empleo o relación no producen los resultados esperados”.

El rostro del Burnout

La reconocida publicación científica PLOS ONE publicó a principios de este 2014 una investigación avalada por la Asociación para las Ciencias Psicológicas de Estados Unidos, que buscó descubrir cuál es la verdad detrás del síndrome de Burnout y cómo puede manifestarse. Para ello, se estudió a 429 empleados con el fin de analizar sus patrones de conducta y reacciones ante ciertos estímulos.

Como resultado, se descubrió que hay tres tipos de Burnout predominantes:

1. Frenético. Es la versión típica, la más habitual, en la que el trabajador se siente abrumado por las exigencias y sus responsabilidades.

2. De bajo desafío. Ocurre cuando un empleado no recibe la satisfacción o reconocimiento esperado de su trabajo. Los empleados que experimentan este tipo de Burnout tienden a desligarse emocionalmente de su trabajo y a distanciarse de lo que consideran una experiencia poco gratificante.

3. Desgaste. Se da en aquellos que luchan con el estrés del día a día y, finalmente, eligen descuidar su trabajo y lo incumplen debido a las presiones.

Las causas del Burnout

Para conocer más sobre este síndrome, Yahoo Mujer entrevistó a la doctora Elizabeth King, experta en bienestar general, psicoterapeuta, conferencista y autora de numerosos libros.

Según la especialista, pueden ser varios los factores que den lugar al Burnout. “El detonante más común es la sensación de agotamiento en el trabajo, que puede brotar al sentirse abrumado y poco apreciado en la oficina. El síndrome también puede aparecer cuando uno permanece en un ambiente de alta presión durante un periodo prolongado o tras un gran esfuerzo durante un tiempo considerable, del que no se obtiene el reconocimiento merecido/deseado”.

Y agrega: “Otra causa puede ser la realización de un trabajo que para uno es mundano, superfluo, que no ofrece un desafío ni retribución, sólo desgaste. También existe otro tipo de factores relacionados al estilo de vida de una persona: no dormir lo suficiente, no saber delegar tareas, renunciar a las vacaciones o días libres, no contar con una red de contención familiar o de amistades... Las madres que se quedan en casa también deberían estar pendientes de este síndrome, ya que no es extraño que lo padezcan tras dedicar largas horas cuidando a los niños y realizando las tareas del hogar, día tras día”.

Los signos de Burnout

¿Cómo saber cuándo uno comienza a mostrar signos de estar padeciendo este síndrome? El doctor David M. Reiss, psiquiatra especializado en relaciones laborales, detalló a Yahoo Mujer cuáles pueden ser las señales.

“Los primeros signos son el aburrimiento, la irritabilidad, la insatisfacción, etc. Si no se atienden ni contienen, estos sentimientos pueden complejizarse y derivar en ansiedad clínica o depresión. Además, suele haber una aparición de cambios significativos en el estado de ánimo de una persona, como dificultad de concentración, trastorno del sueño y ausencia de apetito”, señala.

Y agrega: “Puede implicar también la aparición de un nerviosismo generalizado o ataques de pánico, malos presentimientos constantes, intensa irritabilidad, pérdida de autoestima y, en el extremo, ira potencialmente peligrosa y la desesperación”.

Personalidades y profesiones

¿Cualquier persona es susceptible de padecer el síndrome de Burnout? ¿Hay quienes pueden ser más propensos que otros? Reiss afirma que “las personas que tienen una actitud generalmente negativa son más proclives a experimentar el agotamiento laboral. Sin embargo, quienes por su parte tienen una visión demasiado positiva también son candidatos a padecerlo, ya que su elevado optimismo los defraudará y se decepcionarán”.

A su vez, King asegura que están más expuestos a sufrir esta condición quienes “son workaholics, perfeccionistas, control-freaks y aquellas personalidades que tienden siempre a ver el vaso medio vacío”.

En cuanto a las profesiones en las que es mas habitual el síndrome, King asevera que “los estudios muestran que casi 40% de los médicos ha experimentado uno o más síntomas de agotamiento laboral. También los ejecutivos corporativos, los pilotos de líneas aéreas, la policía y los bomberos, así como los que están en el servicio militar, tienden a ser los candidatos de alto riesgo para el Burnout”.

¿Se puede prevenir?

Para Reiss siempre hay una manera de prevenir el síndrome de Burnout. Él considera que “lo más importante es tener una perspectiva sana sobre el trabajo y darle en la vida el lugar que realmente debería tener”.

Según el experto, el desafío está en equilibrar la vida personal con las responsabilidades laborales, haciendo foco en las relaciones: “Es ahí donde encontramos la contención, el cariño y el cuidado que necesitamos, ya sea dentro de la oficina como con los amigos y la familia. Cuando el trabajo se convierte en el centro de tu vida la autoestima se derrumba, pierdes el norte y el Burnout es prácticamente inevitable”.

Cambiar de rumbo

Morag Barrett, experta en relaciones laborales y desarrollo de carreras, autora del libro Cultivate The Power of Winning Relationships, explicó en entrevista con Yahoo Mujer que, cuando los signos del Burnout aparecen hay que tomar el control de la situación inmediatamente y poner manos a la obra.

En primer lugar, lo recomendable es generar momentos de reflexión. “Para quienes estamos acostumbrados a correr de un lugar a otro con mil tareas retrasadas, el mayor desafío es saber detenerse un instante a pensar en uno mismo. Tomarse un respiro y disfrutar unos minutos de algo que nos provea satisfacción (una buena comida, un paisaje, una serie de televisión…).

“Otra idea: ¡rescata tu hobby! Seguramente tenías un pasatiempo que has abandonado o hay algo que realmente te atraiga, como los autos, coleccionar algo, estudiar, fabricar cosas, alguna forma de arte… Pocas cosas son tan terapéuticas como los hobbies”, dice Barrett.

Y finaliza: “La tecnología puede ser un obstáculo importante. Para evitar el Burnout, procura ‘desconectarte’ completamente al menos una vez al día: nada de teléfonos, e-mails, redes sociales… Además, si sientes que la situación de agotamiento se te va de las manos, ¡no dudes en buscar ayuda y orientación con un profesional! Muchas empresas lo ofrecen gratuitamente a sus empleados (en Estados Unidos lo hacen bajo el Programa de Asistencia al Empleado, EAP en inglés), donde se provee apoyo confidencial”.

Como conclusión, parece que lo importante es tomar conciencia a tiempo, poner el foco en el lugar correcto y apoyarnos siempre en aquellos que nos quieren.

viernes, 25 de abril de 2014

FILOSOFIA CLASICA GRIEGA


FILOSOFÍA CLÁSICA GRIEGA:

 

SÓCRATES: MÉTODO Y MAYÉUTICA.

 

socrates            Sócrates (469-399 a.C.) nació en Atenas y fue una de las figuras más extraordinarias  de la historia de la filosofía, preocupado esencialmente por los problemas éticos y morales de la existencia humana. No dejó nada escrito, sino que su pensamiento se conoce, principalmente, a través de su discípulo Platón.

            Sócrates problematizaba todo, considerando que lo más valioso del hombre, lo que lo define, está justo en su capacidad de preguntar, de plantearse problemas. Por esto puede hablarse del carácter problematicista de su filosofar: su enseñanza no consistía en transmitir conocimientos, sino en tratar de que sus interlocutores tomaran conciencia de los problemas, que se percatasen de este hecho sorprendente y primordial de que hay problemas, y primordialmente problemas éticos, problemas referidos a la conducta o problemas existenciales. Estos problemas se insertan en la realidad más concreta de cada individuo humano. El se preguntaba, ¿qué es posible conocer? ¿es posible un conocimiento absoluto? El decía que no se puede conocer algo si no se parte reconociendo la propia ignorancia. El planteaba que la presunción de saber es de hecho el mayor obstáculo para el descubrimiento; así, el saber que no se sabe constituye un criterio válido para distinguir a los verdaderos sabios de los falsos.

            Sócrates también se preguntaba, si se podía enseñar la verdad. Decía que la filosofía no enseña la verdad, sino que ayuda al individuo para que pueda descubrirla por sí mismo. No ofrece soluciones, sino un método para razonar a partir de nosotros mismos. Decía que la verdad es una conquista personal, por lo tanto, la educación es siempre autoeducación, un proceso de maduración interior que únicamente puede estimularse, pero no provocarse desde el exterior (diálogo de Alcibíades de Platón).

            Sócrates filosofa conversando con los demás, mediante el diálogo como especial organización de preguntas y respuestas convenientemente orientadas, y en el que consiste el método socrático. Sócrates hizo de la ironía el instrumento principal de su método. Hacía preguntas al interlocutor fingiéndose del todo ignorante y sugería una serie de cuestiones aparentemente ingenuas enfatizando la sabiduría del otro, aunque en realidad lo que hacía era arrastrar al interlocutor a contradicciones insolubles.

            El método tiene dos momentos: el primero, que es un momento negativo, se llama refutación; y el segundo, positivo, que es la mayéutica.

            La refutación consiste en mostrar al interrogado, mediante preguntas, que las opiniones que cree verdaderas son, en realidad, falsas, contradictorias, incapaces de resistir el examen de la razón. Con esto, Sócrates buscaba la eliminación de todo saber que no esté fundamentado, se orientaba hacia la eliminación de los supuestos. A su juicio nada puede tener valor si resulta incapaz de sostener la crítica, sino quedará en una mera opinión.

            Mayéutica significa “ayudar a dar a luz”. El arte de Sócrates consiste, no en proporcionar conocimientos, sino en ayudar al alma de los interrogados a dar a luz los conocimientos dentro de sí. Por ello utiliza el diálogo y la pregunta con el fin de orientar en la actividad del conocer.  

            Sócrates fue condenado a muerte en Atenas, su ciudad natal, acusado de “corromper a la juventud e introducir nuevos dioses”. Podría haber ido al destierro, pero enfrentó su muerte por respeto a su convicción referente a la unidad entre pensamiento y conducta.        

 

OPINIÓN Y CIENCIA SEGÚN PLATÓN.

 

Platon_y_AristotelesPlatón (428-347 a.C.) nació en Atenas. Fue discípulo de Sócrates. Se decía que Platón era un idealista. El idealismo es la exaltación de las ideas sobre las cosas.

La base de la filosofía de Platón es su teoría de las ideas, o doctrina de las formas. El problema que trata Platón es el de la relación de lo Uno y lo múltiple, es decir, cómo conciliar la teoría del ser parmenídeo con el devenir de Heráclito.

En la metafísica de Platón el mundo se divide en dos aspectos: el mundo inteligible de las "formas" (episteme) y el mundo sensible que nos rodea.

El mundo sensible o el de las apariencias (sometido a continuo cambio y degeneración), es el mundo de la opinión (doxa) y todo lo que en él se encuentra, constituye una copia imperfecta del mundo inteligible de las formas e ideas. Estas formas son inmutables y perfectas y sólo resultan comprensibles mediante el uso del intelecto o razonamiento (ejercicio de la mente para despojarse de percepciones sensoriales o imaginación).

De acuerdo a dicho dualismo, el hombre sólo puede alcanzar la felicidad mediante el ejercicio continuado de la virtud para perfeccionar el alma. En Platón, la virtud significa la justicia: auténtica síntesis de las tres virtudes particulares asociadas directamente a los tres componentes del alma: sabiduría de la prudencia, valor del ánimo y templanza de los apetitos. El hombre auténtico es aquel que logra asociarse a las ideas a través del conocimiento y no de los sentidos. En ello cobra singular importancia la noción de alma, por su vinculación con el "recordar" el mundo de las ideas del cual procede. Para el alma conocer es recordar lo que sabía antes de reencarnarse en el cuerpo.

La idea de las ideas es la idea del bien. Platón descree tanto del no ente, como también de la ignorancia absoluta. Simplemente se establecen estos límites como marco cognoscitivo.

El nivel más bajo del mundo sensible (o de lo sensible, según Platón) corresponde a las imágenes (ej: lo que refleja un espejo). Estas no son tangibles.

La distinción platónica entre un mundo sensible y un mundo inteligible lleva aparejada la distinción entre conocimiento empírico (sensitivo) y conocimiento intelectivo.

Pongamos un ejemplo, la justicia es una idea, que como tal estaría dentro del mundo inteligible. El sistema jurídico o gobierno sería un tipo de cosa sensible, por lo tanto, solo desarrollaría de manera imperfecta la idea de justicia, porque lo perfecto es solo la idea y sus copias sensibles suponen necesariamente una degradación o deformación de la misma.

Platón decía que sólo a través del conocimiento filosófico se podía alcanzar la idea suprema del Bien, de la que todo lo demás depende. 

DUALISMO METAFÍSICO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

Platón escribió en forma de diálogos y alegorías. Se valió de la “Alegoría de la caverna”[1] para explicar su dualismo metafísico.

 

 EL SABER PARA ARISTÓTELES.

Aristóteles (384-322 a.C.) nació en Estagira. Su padre era un famoso médico. Fue el principal o más importante discípulo de Platón. Fundó su propia escuela: El Liceo, donde se realizaron estudios de diversas materias y acumularon sus conocimientos enciclopédicos en una especie de archivo.

Él utilizó la razón y los sentidos en sus estudios. Fue fundador del lenguaje profesional usado por la ciencia hasta hoy, además fue un sistematizador que fundó y ordenó las distintas ciencias.

Aristóteles sustituyó la desvaloración del mundo material llevada a cabo por Platón por una fuerte atención por la realidad natural y la ciencia, abandonando el dualismo metafísico.

Aristóteles constata que la realidad está compuesta de una serie de cosas individuales que constituyen un conjunto de materia y forma, la "materia" es el material con que está hecha una cosa y la "forma" son las cualidades específicas de una cosa. Se interesó por los cambios que tienen lugar en la naturaleza, pues cada cambio es una transformación de la materia de posibilidad a realidad, de potencia[2] a acto[3]. Para Aristóteles, todo en la naturaleza poseía la posibilidad de que se materialice en una realidad que era inherente. Así, una roca del granito podía ser transformada en una estatua desde cuando un escultor se proponga a esculpirla. De la misma manera, de un huevo de gallina nunca podrá nacer un ganso, por lo tanto esta característica no le es inherente.

Aristóteles para explicar el cambio o devenir, desarrolla la teoría de las cuatro causas. Para él, el conocimiento científico o filosófico, es siempre conocimiento por las causas. Distinguía:

a)           Causa material: la sustancia concreta de la que un objeto está compuesto, como el bronce de una estatua.

b)           Causa eficiente: el proceso que ha producido el objeto en cuestión, como el trabajo del escultor.

c)            Causa formal: la estructura interna que determina la realidad de un objeto, como modelar la estatua.

d)           Causa final: el objetivo por el que una cosa nace o se produce.

 

Para Aristóteles Dios es el primer motor, motor inmóvil, que pone en movimiento todo lo demás.

Para el pensamiento aristotélico, cada ciencia es independiente y autónoma con respecto a las otras porque cada una de ellas tiene un objeto cualitativamente diferente y se basa en principios propios (axiomas, definiciones). No existen ciencias más o menos importantes.

Es autor de una obra muy vasta que abarca no solamente todas las ramas de la filosofía, sino prácticamente todos los sectores de la ciencia, y en general, del saber humano; puede dividirse en: Escritos Lógicos, Escritos metafísicos, Escritos físicos, Escritos ético-políticos, Escritos estéticos.

La lógica, como ciencia formal del saber, nació con Aristóteles. Concibe a la lógica como un análisis del pensamiento o del medio con el que se expresa este pensamiento: el lenguaje. Descubrió que el espíritu (el pensamiento, el lenguaje) posee una estructura interna similar a la de la materia. Extrajo tres elementos fundamentales: el concepto, el juicio y el raciocinio.

            El concepto es la representación intelectual abstracta de un objeto. El hombre conoce las cosas que le rodean de una manera sensible (este monte, esta silla, este hombre), pero tiene una facultad (abstracción) que le permite prescindir de las características concretas y accidentales de los objetos y referirse a sus aspectos esenciales, es decir, le permite saber qué es el monte, la silla, el hombre, etc. Estos aspectos esenciales constituyen la idea, el concepto, el universal.

            Aristóteles clasificó los conceptos en 10 grupos distintos: una sustancia y nueve accidentes (cualidad, cantidad, relación, tiempo, lugar, acción, pasión, estado, posición).

            Cuando se unen dos o más conceptos para obtener un enunciado acerca de la realidad se forma un juicio. Un juicio es verdadero cuando se adecua con la realidad, es decir, cuando los dos conceptos que se unen en el juicio se refieren a dos objetos efectivamente relacionados en la realidad.

            El raciocinio es aquella forma lógica que consiste en inferir un juicio desconocido a partir de otros conocidos. Hay dos clases de raciocinios: los deductivos, que a partir de una afirmación universal deducen una afirmación particular. Y los inductivos, que siguen el camino inverso, van de la recolección de datos particulares a la afirmación de una verdad universal. Para Aristóteles, la forma perfecta de raciocinio es el deductivo, al que llamó silogismo. La teoría de los silogismos constituye el núcleo de la lógica aristotélica.   

 

LA ÉTICA DE ARISTÓTELES.

 

La filosofía política y ética (ésta última desarrollada en Ética a Nicómaco) de Aristóteles surgió también de un examen crítico de los enunciados platónicos.

Las normas de conducta personal y social, según Aristóteles, pertenecen al estudio científico de las tendencias naturales de los individuos y las sociedades, en vez de contemplarse en la esfera celeste de las ideas puras.

Menos insistente que Platón en una conformidad rigurosa respecto a los principios absolutos, Aristóteles consideró las reglas éticas como guías prácticas para alcanzar una vida feliz y plena. El énfasis que puso en la felicidad, como el cumplimiento de las capacidades naturales, expresó la actitud hacia la vida que mantuvieron los griegos cultos de su tiempo.

En teoría política adoptó una posición más realista que Platón. Decía que el hombre es un "animal político", pues vive en sociedad. Sin la sociedad que nos rodea no somos seres humanos verdaderos, además señaló que la familia y el pueblo cubren necesidades vitales inferiores, tales como comida y calor, matrimonio y educación de los hijos. Pero sólo el Estado puede cubrir la mejor organización de comunidad humana. Aristóteles menciona varias buenas formas de estado: una es la monarquía, otra forma es la aristocracia, la tercera es la Democracia.

 



[1] Uno de los pasajes más conocidos de la literatura filosófica de su obra “La República”, libro VII.
[2] Potencia: es la materia considerada dinámicamente, es decir, en sus posibilidades.
 
[3] Acto: es la forma realizada, consumada.

jueves, 3 de abril de 2014

LOS PRESOCRATICOS


Los presocráticos basaron sus teorías en la especulación sobre el principio material de la naturaleza. Entre ellos se encuentran Tales de Mileto, Anaximandro, Anaxímenes, Pitágoras, Heráclito, Parménides, Empédocles, Anaxágoras, Leucipo y Demócrito.

El nombre de presocráticos hace referencia a todos aquellos pensadores que ejercieron su labor filosófica antes de Sócrates (desde el año 624 a. C. hasta el siglo V a. C.). No obstante, esta cronología es bastante artificial, ya que muchos de estos hombres fueron contemporáneos e incluso sobrevivieron a Sócrates. Sin embargo, lo interesante de estos pensadores griegos, que no se denominaban a sí mismos filósofos (a excepción de Pitágoras) y que eran considerados magos, sabios, médicos, físicos, etc., estriba en que con ellos se inaugura la filosofía como paradigma racional autónomo y original, es decir, ocupan ese punto de bifurcación en el que se abrió paso un nuevo camino, el logos, la razón, que terminó desalojando la religión, el rito, el mito.

Es frecuente leer en muchos manuales de filosofía que los presocráticos suponen el paso del mito al logos. Tal interpretación, sin embargo, no está exenta de prejuicios y malentendidos, provenientes de una cierta manera de observar este fenómeno, manera heredada de la tradición positivista, que entendió la historia humana como un proceso lineal y ascendente de progreso en cuyo despliegue, el advenimiento y desarrollo de la razón positiva, científica y neutral implicaba un menoscabo, paulatino retroceso del pensamiento mítico y religioso.

Ni que decir tiene que, bajo esta hipótesis, el positivista se coloca en la posición privilegiada del que ostenta la victoria y desde esta superior jerarquía lanza su mirada estimativa con la que enjuicia y valora el «imperfecto» pasado. Friedrich Nietzshe y Giorgio Colli denunciaron esta postura, considerándola como premeditadamente falsa. La interpretación del nacimiento de la filosofía (y de los filósofos presocráticos) como el «paso del mito al logos», el tránsito de una sin-razón a una Razón plena. Para Nietzsche es precisamente la razón teórica que inauguran los presocráticos la que supone un giro decisivamente perverso y falsificador de la cultura. La historia de la filosofía es la historia de una decadencia, de un resentimiento.

Ahora bien, la escisión entre lo profano (razón, filosofía, ciencia) y lo sagrado creencia, mito, religión) no es tan evidente. El arte adivinatorio ha utilizado siempre Logoi, razones o mensajes divinos que debían ser astutamente interpretados. La pitonisa era una hermeneuta y su mántica (éxtasis, delirio, locura sagrada) degeneró en una razón dialéctica o discursiva que hundía sus raíces en el asombro, en el enigma. Y el primer enigma que sorprende al hombre es la physis, la naturaleza, torrente de todo brotar y surgir que ha de ser interpretado y conocido para ser dominado. El conocimiento, como la mántica, implica una «anticipación», una previsión de futuro que sólo se puede dar si se conocen las reglas, los principios que rigen (mandan) el aparente caos del acontecer. La pregunta por el principio de todas las cosas, por el arjé de la physis, caracteriza a los filósofos presocráticos. que respondieron a ella de muy diversas maneras.

Una primera respuesta la encontramos en Tales de Mileto (h. 624 a. C.-h. 546 a. C.), para el cual el principio o arjé era el agua, afirmación que se fundamentaba en la observación de que todo cuerpo, alimento ó germen poseía la cualidad de lo húmedo, siendo el agua su principio rector. Lo importante de dicha afirmación no estriba en la elección del principio, sino en la afirmación de la necesidad de la existencia de éste para explicar ¡a multiplicidad empírica y en que la arjé se formula fuera de todo contenido religioso. Si Tales es el primer filósofo, la filosofía surge como una explicación genealógica de lo real, de la physis, como generalización de la ley universal de todo acontecer.

 

El segundo presocrático del que tenemos noticia fue Anaximandro (610 a. C.545 a. C.), autor del más antiguo texto filosófico conocido, que dice así: «De donde las cosas tienen origen, hacia allí tiene lugar también su perecer, según la necesidad; pues dan justicia y pago unas a otras de la injusticia según el orden del tiempo». La naturaleza se concibe como retribución, como justicia (diké) cuya ley es la necesidad. Toda la multiplicidad (determinada) de seres surge de un principio que ya no es un «elemento físico», sino un preelemento indefinido e indeterminado: el apeiron (de péras, límite, determinación). El apeiron es la génesis y principio de los seres, por lo que ello mismo evade y rehuye toda determinación. La arjé de toda determinación no puede ser ella misma determinación alguna, y de ella brota el conflicto de la generación de los seres, como una segregación de parejas de contrarios que han de ser «devueltos» (según justicia) a lo indeterminado siguiendo la ley de la necesidad. Lo interesante del pensamiento de Anaximandro es la negación de toda evidencia empírica. El apeiron es un principio abstracto, hipotético, que contradice toda experiencia sensible.

 

Para Anaxímenes de Mileto (h. 582 a. C.-524 a. C.), la arjé o principio creador de todas las cosas es el aire, que por condensación y enrarecimiento, en ciclos infinitamente repetidos, origina todos los seres y sus diferencias cualitativas. Aire es también el alma (psiché), soplo o aliento divino similar al aire que nos rodea.

Heráclito de Éfeso (h. 544 a. C.-480 a. C.) fue el último de los presocráticos que vivió en Jonia. Familiarizado con los cultos mistéricos (Deméter), su escritura es premeditadamente enigmática, de igual manera que el logos mántico lo es, motivo por el cual se le dio el sobrenombre de «el Oscuro». Afirmó que el origen de todas las cosas es la guerra, la lucha y oposición de contrarios de la que surge la armonía, según una inexorable ley que remite a una unidad oculta: el logos, el fuego eterno que «se enciende según medida y se apaga según medida». Todas las cosas están sujetas a un devenir perpetuo donde todo fluye y nada permanece, y donde el nacer o perecer de un ser implica necesariamente el nacer o perecer de su contrario. La naturaleza es conflicto, lucha de presencias y ocültamientos: «Nos bañamos y no nos bañamos en el mismo río; somos y no somos».

A la figura de Heráclito se le suele contraponerla de Parménides de Elea (finales del siglo VI a. C.), el cual niega todo devenir como pura apariencia de ser. El mundo fenoménico, del cambio, es un engaño de los sentidos, mera apariencia. Todo pensar se encuentra siempre en la encrucijada de dos caminos: el primero es el camino del uno, «que es y que no es no-ser». El segundo es el del «que no es y que no-ser es necesario». Es decir, la diosa le muestra los dos caminos, pero éstos no manifiestan lo que hay, sino que establecen la legitimidad que nos permitirá decir y pensar el ser de lo que es: el ser es eterno, infinito, continuo, único e inmóvil. El conocimiento del ser se opone a la doxa, opinión, las cosas sensibles que son pura apariencia de ser, el camino equivocado.

Pitágoras de Samos (h. 580 a. C.-500 a. C.), huyendo de la tiranía de Polícrates, se instaló en Crotona, donde fundó una comunidad de discípulos unidos por un estilo de vida y una normatividad comunes, una especie de asociación religiosa que perseguía la purificación (katarsis) del alma de las pasiones del cuerpo y su «salvación» a través de ciertas prácticas ascéticas que no debían ser reveladas a nadie ajeno a la comunidad. Pitágoras consideró que el alma era inmortal, «del linaje de los dioses», cuya unión con el cuerpo significaba un hundimiento, una «prueba» que ésta debía sufrir antes de su definitiva liberación (o hundimiento) de los ciclos de las reencarnaciones.

 

Muy importante fue su doctrina del número, según la cual, éste es concebido como la arjé o principio de todo lo presente y de todo lo pensable. Pero el numero ha de entenderse cualitativamente y como determinación ontológica, no cuantitativamente. Dentro de esta doctrina, los pitagóricos le concedieron especial importancia al tetraktys, es decir, a la serie numérica 1 +2 + 3 +4, cuya suma es igual a 10 (década), igual que son diez los principios de los opuestos e incluso los cuerpos celestes: nueve• visibles y una ariti-Tierra añadida (Antikton). El movimiento de los planetas y las estrellas produce una música celestial (armonía de las esferas) inaudible a los hombres pues es el silencio que acoge y en el que tiene lugar todo sonido.

Entre los últimos presocráticos debemos mencionar a Jenófanes de Colofón (h. 570 a. C.-470 a. C.), que defendió la tesis de un sólo Dios. «el mayor entre los dioses y los hombres, en nada semejante a los mortales, ni en la figura ni en el pensamiento». De su poema De la naturaleza de las cosas sólo se conservan algunos versos.

También habría que mencionar a Empédocles de Agrigento (h. 490 a. C.-h. 430 a. C.), mago, profeta y adivino que estableció la teoría de los cuatro elementos (fuego, aire, tierra y agua) como principios genéticos y rectores del cosmos, elementos que se combinan como resultado de un equilibrio entre el amor (atracción) y el odio (repulsión).

De suma importancia son también Demócrito de Abdera (h. 460 a. C.-370 a. C.) y Leúcipo (h. 460 a. C.-h. 370 a. C.), que desarrollaron la teoría del atomismo, según el cual el mundo está compuesto (arjé) exclusivamente de átomos en movimiento en un espacio vacío, explicación que ha venido a denominarse mecanicismo y que será desarrollada en siglos posteriores por pensadores como Descartes o Hobbes. Estos átomos son eternos, distinguiéndose únicamente por su distinta figura, posición y orden. De los movimientos azarosos de los átomos en el espacio vacío, surgen «vórtices» O torbellinos que originan infinitos mundos, uno de los cuales habitamos nosotros